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A todos nos gusta saber qué estamos comprando. Cuando compramos productos alimentarios solemos mirar la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente. Por eso en MasaDulce te decimos qué fecha de consumo preferente tienen los productos alimentarios, para que sepas lo que compras. Somos pioneros en el sector de la repostería creativa.

Diferencias entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente

La fecha de caducidad y la de consumo preferente son dos conceptos que no deben confundirse. Mientras la primera advierte sobre el día límite a partir del cual el alimento no es adecuado para el consumo desde el punto de vista sanitario, el consumo preferente hace referencia al tiempo en el que el producto mantiene intactas sus propiedades, sin que su ingesta, superada dicha fecha, suponga un riesgo para la salud.

La diferencia parece clara y, sin embargo, no lo es tanto ya que somos muchos los que tiramos los productos cuya fecha de consumo preferente ha sido superada pensando que no son aptos para el consumo. Nada más lejos de la realidad.

La verdad sobre la vida útil de un alimento

La confusión parece radicar en el propio formato de las leyendas en las etiquetas: una fecha, bien día y mes o mes y año o año, que el consumidor relaciona con fecha límite a partir de la cual el alimento no debe consumirse, pero sin reparar en la frase que la precede: "fecha de consumo preferente" o "fecha de caducidad". Ante la duda, se tiende a desechar el producto, pero en todo caso, esto solo debería ser así para la fecha de caducidad, es decir, cuando se ha rebasado el límite de seguridad a partir del cual el alimento puede suponer un riesgo para la salud.

El consumidor relaciona la fecha de las etiquetas con el límite a partir del cual el alimento no debe consumirse

En un principio, esta confusión y sus ruinosas consecuencias se achacaron hasta tal punto al propio formato de la información en el etiquetado del producto. Incluso se ha estudiado la posiblidad de hacer desaparecer la fecha de consumo preferente para evitar las confusiones.

Definiciones de caducidad y consumo preferente

Respecto a la definición correcta de ambos conceptos, para aclarar más sus diferencias, es la siguiente:

  • Fecha de caducidad: a partir de ella, el producto no se debe ingerir, ya que no es adecuado para el consumo. No obstante, se puede consumir el producto hasta el mismo día en el que aparece la fecha. Se utiliza en productos muy perecederos desde el punto de vista microbiológico: pasteurizados (leche, yogur, cremas), carnes o envasados al vacío. Son alimentos de elevado riesgo que pueden suponer un peligro para la salud tras un periodo corto de tiempo. Se indicará la leyenda "Fecha de caducidad" seguida de la fecha (o la indicación del lugar donde se especifica), que consistirá en día, mes y año, en este orden. Estas informaciones deberán completarse con una descripción de las condiciones de conservación del alimento.

  • Consumo preferente: En ingles "Best Before Date". Tiempo en el cual el producto sin abrir mantiene sus propiedades en condiciones adecuadas de conservación. Pasada esta fecha, la calidad del producto puede disminuir, pero en ningún caso conlleva problemas para la salud. Se utiliza en alimentos con poca agua (aceite, legumbres, cereales), deshidratados (purés, sopas), esterilizados (latas, cajas de leche) y en huevos. La fecha de consumo preferente o duración mínima de un alimento es la fecha hasta la cual el producto mantiene sus propiedades específicas, siempre que se guarde en condiciones de conservación adecuadas. Se comunicará precedida de "consumir preferentemente antes del...", cuando se especifique el día, o "consumir preferentemente antes del fin de o de finales de...", en los demás casos. Si fuera preciso, esta información deberá completarse con las condiciones de conservación que deben respetarse para asegurar la duración indicada. La fecha estará compuesta por la indicación clara y ordenada de día, mes y año. 

Algunos alimentos no requieren indicaciones de fecha de duración, como sal de cocina, vinagres, azúcar, productos de confitería elaborados casi de forma exclusiva con este ingrediente (fondant) o gomas de mascar.

En ambos casos, caducidad y consumo preferente, la fecha indica el momento concreto en que termina el período de comercialización de un producto y, por tanto, de su retirada de las estanterías. Conviene saber que si una persona adquiere un alimento "pasado de fecha" tiene derecho a que el vendedor se lo restituya por uno cuya fecha de caducidad o de consumo preferente no haya pasado.

La normativa vigente relativa al etiquetado y presentación de productos alimenticios (Real Decreto 1334/1999) establece la obligatoriedad de incluir en el etiquetado del alimento la información relativa a la vida útil del producto, entendida como el tiempo que transcurre desde su elaboración hasta su deterioro, y determinar el período anterior a la fecha de duración mínima (consumo preferente) o a la fecha de caducidad.

¿Y si ya se ha abierto el envase?

Las fechas de conservación, tanto de caducidad como de consumo preferente, están establecidas por el fabricante según estrictos criterios sanitarios y de calidad en unas condiciones de conservación estándar (temperatura, humedad, luz solar) recomendadas en el envase. Si estos parámetros no se cumplen, la vida del producto se acorta de forma ostensible. También si el envase protector está deteriorado o el producto se abre, las condiciones de conservación cambiarán, por lo que las fechas de consumo preferente o caducidad serán diferentes. En la mayoría de los casos, el fabricante establece el tiempo y nuevas condiciones de conservación una vez abierto el envase del producto.